El
currículo formativo de un alumno de un conservatorio profesional o superior
está lleno de materias que hacen alusión a la música polifónica: armonía,
análisis, contrapunto etc.
Para conseguir el pleno dominio y la comprensión
total de la música de los alumnos de instrumentos no polifónicos se hace
imprescindible para su aprendizaje el dominio del piano, ya que debido a sus
características constructivas, el músico
consigue una percepción rápida y clara de cualquier partitura, ya sea una
ópera, una sinfonía o un cuarteto de cuerdas. Por la infinita capacidad
polifónica, por el sonido claro, por la afinación estable y por su amplitud de
registro, todo lo que se toque al piano queda perfectamente entendido.